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Guía de Clase - Bolilla 14 - Conflictos Internacionales
Publicado por Diego PORTABELLA
| 09 de noviembre de 2007

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DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO

BOLILLA 14

CONFLICTOS INTERNACIONALES

Concepto

Desacuerdo sobre puntos de hecho (políticos) o de Derecho (jurídicos) que producen una contradicción o divergencia en los intereses de distintos Estados.

Existen dos grandes grupos de conflictos, los conflictos jurídicos y los no jurídicos.

Los conflictos jurídicos surgen de la discrepancia en la interpretación o aplicación de una norma del Derecho Internacional positivo. En cambio los conflictos no jurídicos surgen de otras discrepancias que no tienen que ver con normas internacionales.

Los medios de solución varían, pudiendo agruparse en medios de solución jurisdiccional para los conflictos jurídicos y medios diplomáticos para los no jurídicos.

Principios de cooperación entre Estados

Se postula que cada Estado, tiene el derecho y el deber de legítima asistencia. Cabe decir que todo Estado puede prestar ayuda a otro Estado que está siendo atacado.

En un intento por equilibrar las fuerzas, los Estados recurren a esta asistencia, para evitar la consolidación de grandes potencias, que avasallen a los demás Estados. Así, el agresor tiene presente que, además de enfrentar las fuerzas del Estado agredido, tendrá que enfrentar las fuerzas de otros Estados que le presten asistencia al agredido.
En el marco de la Organización de Estados Americanos, se presenta el tema de la Seguridad Colectiva.
El Art. 28 de la Carta de la OEA postula: “Toda agresión de un Estado contra la integridad o la inviolabilidad del territorio o contra la soberanía o la independencia política de un Estado americano, será considerada como un acto de agresión contra los demás Estados americanos.”
Definición de agresión

Ha habido una evolución en la Definición del concepto de “AGRESIÓN”

En un primer momento, a partir de 1.919, existió un concepto enumerativo que postulaba a la AGRESIÓN, como:

- Negativa de someterse a las normas de solución pacífica de litigios internacionales.
- Violación de las disposiciones convencionales preventivas de la Guerra.
- Comisión de ciertos hechos positivos.

Luego, en la Conferencia de Desarme de 1.933 (se considera una Conferencia fracasada porque sólo ha sido aceptada por poco más de una decena de Estados), se extiende dicha enumeración, abarcando:

- Declaración de Guerra.
- Invasión del territorio de otro Estado.
- Ataque de Fuerzas Armadas de un Estado hacia otro.
- Bloqueo de puertos o costas de un Estado.
- Protección de una banda armada (grupo guerrillero), que intenta la invasión de otro Estado.

Ya habría una Definición de AGRESIÓN en el inc. 4 del Art. 2 de la Carta de las Naciones Unidas, cuando postula: “Los Miembros de la Organización es sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de la Naciones Unidas.”

Recién en 1.974 la Asamblea General de Naciones Unidas, a través de la Resolución 3314/74, formula la Definición de AGRESIÓN como: “Uso de la fuerza armada por un Estado, contra la soberanía, la integridad territorial, o la independencia política de otro Estado, o en otro modo incompatibles con la Carta de las Naciones Unidas”

Legítima Defensa

En toda comunidad medianamente organizada (sociedad de hombres organizada), los individuos se dan un ordenamiento que deposita en un órgano el poder de reprimir los actos antijurídicos (Ej: Cuerpo de Policía).

Pero a nivel internacional, hasta la creación de la Organización de las Naciones Unidas, no existía tal órgano. Por tal motivo los Estados utilizaban la fuerza para repeler una agresión producida por otro Estado.

Con la firma de la Carta de las Naciones Unidas, el uso de la fuerza queda prohibido para los Estados, prohibición puntualmente establecida en el Art. 2 (Principios de Naciones Unidas) inc. 4 de la Carta, donde postula:

“Los Miembros de la Organización es sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de la Naciones Unidas.”

La excepción se presenta en el Art. 51 de la misma Carta, que dice:

“Ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armando contra un Miembro de las Naciones Unidas, hasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los Miembros en ejercicio del derecho de legítima defensa serán comunicadas inmediatamente al Consejo de Seguridad, y no afectarán en manera alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente Carta para ejercer en cualquier momento la acción que estime necesaria con el fin de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales”

- Preservación de la paz y su desarrollo en la Carta de la ONU

La preservación de la paz y seguridad internacionales, se encuentra como lineamiento medular a lo largo de toda la Carta de las Naciones Unidas, siendo su mayor compromiso para con la Humanidad.

Lo encontramos en el Preámbulo de la Carta, donde se deja sentado:

“Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ah infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles,…”

Se encuentra también entre los Propósitos enumerados en al Art. 1 de la Carta, donde el inc. 1 postula:

“Mantener la paz y seguridad internacionales…”

La Carta de las Naciones Unidas dedica su Capítulo VI al “ARREGLO PACÍFICO DE CONTROVERSIAS” y deja sentado es el Art. 33:

“Las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales tratarán de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección. […]”

En caso de no poder llegar a una solución, y ante la prohibición del uso de la fuerza por parte de los Estados, entra en funcionamiento un procedimiento que está contemplado en la misma Carta. Esta es la intervención del Consejo de Seguridad a través del MONOPILIO DEL USO DE LA FUERZA.

Todo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas trata de las ACCIONES EN CASO DE AMENAZA DE LA PAZ, QUEBRANTAMIENTO DE LA PAZ O ACTOS DE AGRESIÓN.

Así, en caso de no poder llegar a una solución bilateral, por parte de los Estados que se encuentran enfrentados en la controversia, es el Consejo de Seguridad, quien, en cumplimiento de los Propósitos y Principios de Naciones Unidas, interviene.

El Art. 41 dispones:

“El Consejo de Seguridad podrá decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas, y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas”

Y el Art. 42 es el que autoriza el uso de la fuerza, exclusivamente a manos del Consejo de Seguridad, al estipular:

“Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales, o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas”

De cualquier forma, el mecanismo estipulado por la Carta de Naciones Unidas para la solución de conflictos no es el único permitido, ya que la misma no obsta a que existan otros ámbitos para la solución de dichas controversias, como lo estipula el Art. 52 de la Carta:

“Ninguna disposición de esta Carta se opone a la existencia de acuerdos u organismos regionales cuyo fin sea mantener en los asuntos relativos al mantenimiento de la paz y seguridad internacionales y susceptibles de acción regional, siempre que dichos acuerdos u organismos, y sus actividades, sean compatibles con los Propósitos y Principios de las Naciones Unidas. […]”

Es su última parte el Art. 52 deja sentado que “ […] 4. Este Artículo no afecta en manera alguna la aplicación de los Artículos 34 y 35”

Estos dos Artículos se refieren a la posibilidad del Consejo de Seguridad de investigar de oficio toda controversia que pueda poner en peligro la paz y seguridad internacionales (Art. 34) y a la posibilidad de todo Estado de llevar una controversia mencionadas en el Art. 34, ante el Consejo de Seguridad o ante la Asamblea General (Art. 35)

- Preservación de la paz y su desarrollo en la Carta de la OEA

El Art. 24 de la Carta de la OEA señala: “Las controversias internacionales entre los Estados miembros deben ser sometidas a los procedimientos de solución pacífica señalados en esta Carta.”
Este artículo deja asentada la posibilidad de la intervención de la ONU, ya que es su segunda parte dispone “Esta disposición no se interpretará en el sentido de menoscabar los derechos y obligaciones de los Estados miembros de acuerdo con los artículos 34 y 35 de la Carta de las Naciones Unidas.”

De esta manera se ve la interrelación entre ambas Organizaciones, y la interacción para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.
La Carta de la OEA presenta en el Art. 25 los medios para la solución pacífica de los conflictos: “Son procedimientos pacíficos: la negociación directa, los buenos oficios, la mediación, la investigación y conciliación, el procedimiento judicial, el arbitraje y los que especialmente acuerden, en cualquier momento, las Partes.”

Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá – 1.948)

El Art. 1 del Tratado deja sentado: “Las Altas Partes Contratantes, reafirmando solemnemente sus compromisos contraídos por anteriores convenciones y declaraciones internacionales así como por la Carta de las Naciones Unidas, convienen en abstenerse de la amenaza, del uso de la fuerza o de cualquier otro medio de coacción para el arreglo de sus controversias y en recurrir en todo tiempo a procedimientos pacíficos.”
El Art. 2 postula: “Las Altas Partes Contratantes reconocen la obligación de resolver las controversias internacionales por los procedimientos pacíficos regionales antes de llevarlas al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En consecuencia, en caso de que entre dos o más Estados signatarios se suscite una controversia que, en opinión de las partes, no pueda ser resuelta por negociaciones directas a través de los medios diplomáticos usuales, las partes se comprometen a hacer uso de los procedimientos establecidos en este Tratado en la forma y condiciones previstas en los artículos siguientes, o bien de los procedimientos especiales que, a su juicio, les permitan llegar a una solución.”

Diego A. Portabella
Abogado
Mat. 6501









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